martes, 22 de abril de 2008

Susana Caramelli

Susana Caramelli nació en Bahía Blanca

Estudió en la Escuela de Danzas Clásicas que funcionaba en el Teatro Municipal

En 1992 diseñó y realizó la escenografía del desfile Deslizándonos con la Moda

en el Club Olimpo.

Durante varios años diseñó y realizó la escenografia de los espectáculos Show

de la Escuela de Patín del Club Olimpo. Realizó la decoración para la Fiesta 75°

Aniversario del mismo Club.

En 2002 aprendió las técnicas de vitraux, tiffany, plomo y mosaico.

En 2002 participó en la exposición de artesanías realizada en la Casa de la Cultu

ra.

En 2004, participó en taller de técnicas de vitraux con plomo en la Casa de la

Cultura en ocasión de la Fiesta de la Italianidad.

En el mismo año, dictó un taller de técnicas de vitraux con plomo en la Escuela

39 de Bahia Blanca.

“Ilusiones de Luz” ( su primera exposición de arte vitraux ) se presentó en

el Centro de Convenciones de Monte Hermoso ( 20/12/2005 al 2/1/2006 )

auspiciada por la Secretaría de Cultura del Municipio de esa localidad.

Su segunda exposición, en febrero de 2006, se presentó en Pehuencó auspiciada

por la Secretaría de Cultura de Cnel. Rosales.

La tercera exposición de Arte Vitraux se realizó en la Biblioteca Rivadavia del 3

al 28 de julio de 2006.

El 26 de agosto de 2006, dos de sus obras estuvieron expuestas en la antesala

del Salón de Arte Mario Iaquinandi.

Desde el 14 al 31 de diciembre de 2006, la Cuarta Exposición se presentó en la

Filial 143 del Banco Credicoop en la ciudad de Bahia Blanca.

La Quinta Exposición se realizó en Monte Hermoso ( Centro de Convenciones)

desde el 15 al 21 de enero de 2007.

El 24 de junio de 2007 presentó, en el Salón de Actos de la Biblioteca Rivada

via, la obra “Pichi Kurra We” Homenaje a la Mujer Mapuche, en ocasión del

Wiñoi Xipantu.

domingo, 20 de abril de 2008

Fundación Ezequiel Martínez Estrada

Visitas guiadas domingos por la tarde

De 15.30 a 18.30 hs.

Fundacion Ezequiel Martínez Estrada

Av. Alem 908 - 8000 Bahía Blanca

Tel. 0291 - 4524344

lunes, 14 de abril de 2008

Dra. Nidia Burgos

Nidia Burgos es Licenciada y Profesora de Literatura por la

Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de

Cuyo y Doctora en Letras por la Universidad Nacional del

Sur. Obtuvo un Diploma de Posgrado en Gestión en Cultura

y Comunicación en FLACSO ( Facultad Latinoamericana de

Ciencias Sociales de Buenos Aires).

Es Profesora Asociada en el Departamento de Humanida

des en las cátedras de Literatura Latinoamericana I y Litera

tura Argentina II y dicta Seminarios de Grado y Posgrado so

bre Teatro Argentino.

Es Profesora de Gestión Cultural en la Universidad Provin

cial del Sudoeste.

Entre 1991 y 2007, presidió la Fundación Ezequiel Martínez

Estrada.

Ha publicado libros y artículos de investigación en su espe

cialidad en Literatura y el poemario La miel y la ceniza.

Ha integrado la antología A contraluz del Salón de Arte

Mario Iaquinandi, donde participa asiduamente. Recibió

mención en el Concurso Internacional de Poesía María

Granata 2001 y participó en el Record de poesía de Colom

bia en 2002.

Es Miembro Correspondiente de GETEA (Grupo de Estu

dios de Teatro Argentino e Iberoamericano) de la UBA des

de 1998 y a partir de diciembre de 2003 es Miembro de su

Consejo Asesor.

Presidió la Asociación Argentina de Teatro Comparado

durante el período 2005-2007.

Desde el 1 de abril de 2007 dirige la Editorial de la Univer

sidad Nacional del sur.

Ahora

Porque es mineral la tesitura

de tanta voz que tienen los silencios

yo debiera nombrar los elementos

que hicieron que tu barca

se amarrase a mi puerto.

Entonces yo podría

mencionar los ocasos

y amoldar las tristezas

a una culpa primera.

Entonces yo podría,

al desmembrar las horas

de toda letanía,

recordar el secreto que guardaban

tantos sitios sentidos

con un temblor de frío

en el verano.

Entonces yo podría

deshabitar los días

de toda la nostalgia,

desgranar el absurdo de las horas vacías

y olvidar

recordar

renunciar

sin dolor

sin sentir

sin perder

ya no importa la voz que lo impedía,

ya no importa el temblor que maduraba

la ternura vegetal de los arroyos,

por eso ahora puedo

sin dolor

sin sentir

sin perder

donarle la sangre a los malvones

rescatarle la vida a las palomas

otorgarle latido a las ciudades

devolverle la voz a las acequias

y olvidar

recordar

renunciar.

Entonces es la paz

porque ya no te acuso.

-

Nidia Burgos

Inocencia perdida

Ahogada ahí, al borde de los siglos

siempre está esa niña abandonada,

aquélla a la que le robaron la muñeca,

la que no pudo elegir el juego y la canción

porque una guerra atroz se avecinaba,

porque el regazo de la madre

se hizo sueño,

simple sueño de despertar llorando;

o el padre que se fue,

que le quitaron,

y no hay puerta que se abra

aunque golpee…

o se quede esperando

sentada en su sillita

que alguien abra esa puerta

crecida como siglos,

la puerta del crimen y la ofensa,

la puerta de la sangre y de la muerte,

la puerta del vejamen y los golpes,

de los gritos, del insulto y la pelea,

de la ciega bofetada y el escarnio…

tan huérfano como ella.

-

Nidia Burgos